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Cordialmente,

¿Cuál es el verdadero significado del éxito?


El éxito puede ser medido desde distintos puntos de vista y, por tanto, no existe una definición única de éste. Más allá de los conceptos, es importante mirar hacia dentro con sinceridad.

En un mundo cada vez más veloz, exigente y competitivo, la concepción del éxito pareciera refugiarse más en la obtención de logros externos y materiales que en la búsqueda de un estilo de vida más integral y equilibrado. Aspectos tales como el reconocimiento popular, contar una excelente posición económica o un buen sitial dentro de la sociedad se han ido conformando en verdaderos valores a anhelar y vivir.

Si bien es cierto no existe nada de malo con lo anterior, es importante que cada uno de nosotros pueda tomarse un momento para ir un poco más allá de nuestros distractores externos y hacer una reflexión personal en torno a nuestra situación actual y nuestros verdaderos deseos y motivaciones.

En ese sentido, desde mi experiencia personal, pude obtener dos importantes conclusiones que lograron devolverme a mi centro y darme cuenta que el éxito tiene una dimensión más simple y profunda de lo que pensamos:

El éxito, más que constituir un fin, es el resultado natural de un buen trabajo personal, que nace y se construye desde nosotros mismos.

Para ser exitoso, es fundamental sentirnos bien y exitosos con nosotros mismos sin necesitar la aprobación en el resto.

Una de las claves del éxito es atreverse a soñar.

Ahora bien: ¿Existe alguna forma de sentirnos exitosos en este momento, de manera simple y sin necesidad de grandes logros externos?

Libros y autores que hablan acerca del éxito hay muchos y muy diversos. Más que citarlos o enumerarlos, mi intención es compartir  5 acciones que me han servido de mucha utilidad, las cuales si ponemos en práctica, pueden ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos en base a una concepción más sencilla e integral del éxito:

Ser sobre el hacer: Nuestro día a día suele transcurrir, en muchas ocasiones, sumidos entre un gran volumen de tareas y actividades, y es así como solemos pensar que, mientras más duro trabajemos, más exitosos seremos. Si bien el trabajo duro sí rinde frutos, lo importante está en disfrutar cada momento. Calidad equilibrando cantidad y darle propósito a nuestras labores diarias brindan un sentido más sólido a nuestro  cotidiano.

Valorar nuestro presente: Muchas veces ponemos nuestro enfoque únicamente en lograr o anhelar más sin prestar atención a  nuestros propios logros y capacidades actuales. Valorar nuestro presente y agradecer por ello, teniendo claridad sobre lo que ya somos, nos hace ver que, en este momento, tenemos grandes motivos para sentirnos exitosos.

Sintonía: Para ser exitosos, es necesaria una concordancia entre nuestro estado interior y exterior. Si basamos nuestro éxito únicamente en las luces o en la aprobación y reconocimiento de los demás, sintiéndonos miserables al estar solos o al final del día, solo nos hará experimentar el éxito de un modo muy pobre y poco duradero. Sentir el éxito y la dicha en cosas sencillas como en la dedicación que ponemos al desplegar nuestras capacidades, nos hace disfrutar mucho más nuestro día a día.

Atreverse a soñar: Ser ambicioso y competitivo, más que mirar hacia el lado y desear ser mejor que el resto, implica tomar nuestro poder interior y desear ser la mejor versión que nos podamos imaginar de nosotros mismos. Cuanto más alto soñemos y deseemos, en una escala elevada y tomando pasos concretos en el camino, más y mejores cosas atraeremos hacia nosotros.


Siempre seguir adelante: Darnos cuenta que nuestra vida es un constante aprender y que en el proceso de querer ser mejores hay momentos buenos y otros no muy agradables, nos hace concebir el éxito como un camino más que un fin y comprender que, más que fracasos, existen resultados que, en última instancia, siempre han de beneficiarnos.

El éxito puede ser medido desde distintos puntos de vista y, por tanto, no existe una definición única de éste. Más allá de los conceptos, es importante mirar hacia dentro con sinceridad y sentir qué es lo que realmente deseamos para nosotros mismos. Muchas veces, puede que nos encontremos con una gran sorpresa al darnos cuenta que aquello que deseamos se encuentra más al alcance de nuestra mano de lo que pensamos. En este sentido, no dejarnos llevar por lo que el resto conciba necesariamente para nosotros y vivir más basados en la alegría y propósito que en el hacer y el tener, son esenciales para una lograr vida más plena y satisfactoria.

8 historias de éxito de emprendedores

Si en verdad quieres iniciar un negocio, tal vez estos casos puedan inspirarte y guiar tu planeación.

Nunca deja de sorprenderme cuánto tiempo gasta la gente buscando atajos mágicos para alcanzar el éxito empresarial cuando el único camino ideal está mirándolos de frente: los emprendedores reales que comienzan negocios verdaderos, que emplean a gente real y que hacen productos y servicios para sus clientes.
Sé que es difícil, involucra mucho trabajo, pero así es la vida. Además, ve el lado amable: harás lo que quieras a tu manera. Sólo hay una trampa, tienes que empezar por algún lado. Las ideas y oportunidades no se crean de la nada. La única forma que conozco para comenzar es aprender una habilidad comercial y trabajar duro. En mi experiencia, de ahí es de donde vienen las ideas, socios y finanzas.
Si quieres hacerlo bien, aquí hay ocho historias que tal vez nunca has escuchado de empresas reconocidas.
Pierre Omidyar. En 1995, un programador de computadoras comenzó a subastar cosas en su sitio Web. AuctionWeb, como antes era conocido, era un proyecto personal, pero cuando la cantidad de tráfico aumentó, fue necesario crear una cuenta en internet y Omidyar tuvo que comenzar a cobrarle algo a las personas por el servicio. De hecho, contrató a su primer empleado para que se hiciera cargo de estos pagos. Este sitio hoy es conocido como eBay.
John Ferolito y Don Vultaggio. En los 70s, una pareja de amigos de Brooklyn creó una distribuidora de cerveza en la parte trasera de un autobús. Dos décadas después, al ver lo bien que le iba a Snapple, decidieron intentar hacer bebidas dulces y lanzaron AriZona Green Tea. Hoy en día, esta marca es la número uno en Estados Unidos y se distribuye a nivel mundial. Estos amigos todavía son dueños de la empresa.

Matt Maloney y Mike Evans. Esta pareja se encargaba del desarrollo de software en Chicago. Estaban trabajando en un proyecto y se cansaron de llamar a los restaurantes para pedir su cena, fue entonces cuando se les ocurrió la idea de tener un solo lugar al cual llamar para recibir la comida. Ahí es donde decidieron iniciar GrubHub, empresa que se dio a conocer el año pasado en abril y ahora vale más de tres mil millones de dólares.
Joe Coulombe. Después de operar una pequeña cadena de tiendas de conveniencia en el sur de California, Coulombe tuvo una idea: tal vez los universitarios quieran algo mejor que el Seven Eleven. Así que abrió una tienda con un tema tropical en Pasadena llena de buen vino y otras bebidas, contrató buenos empleados y les pagó bien. Agregó más locaciones cerca de universidades, comida saludable y así fue como comenzó Trader Joe’s.
Howard Schultz. Un viaje a Milán le dio la idea a un  joven vendedor que trabajaba para una tienda de café en Seattle de mejorar la calidad del espresso como lo hacían en Italia. Su jefe no tenía ganas de ser dueño de varias cafeterías, pero accedió financiar la idea de Schultz. Hasta le vendió el nombre del negocio Starbucks.
Phil Robertson. Había un hombre que amaba cazar patos, tanto que prefirió hacer eso en lugar de jugar para la NFL. Inventó un llamado para patos, comenzó su propia empresa llamada Duck Commander, eventualmente puso a su hijo Willy a cargo y eso dio lugar a un imperio de medios de comunicación y merchandising para un imperio llamado Duck Dynasty.
Konosuke Matsushita. En 1917, en Japón, un aprendiz de 23 años que no tenía ninguna educación formal trabajaba en la empresa Osaka Electric Light. Se le ocurrió la idea de una toma de luz mejorada. Su jefe no estaba interesado, así que el joven Matsushita comenzó a hacer muestras en su sótano. Después probó con lámparas para bicicletas que funcionan con baterías y otros productos electrónicos. Matsushita Electric, como era conocida hasta 2008 cuando la empresa cambió el nombre oficialmente a Panasonic, ahora vale 66 mil millones de dólares.
Steve Wozniak y Steve Jobs. Aunque habían sido amigos desde la secundaria, estos dos jóvenes que abandonaron la universidad recibieron reconocimiento en el mundo de la computación por haber trabajado en un juego en Atari. El tercer fundador de Apple, Ron Wayne, también era alumno de ahí.
Como siempre he dicho, el mundo está lleno de posibilidades infinitas y grandes oportunidades, pero tu vida y carrera tienen un límite, lo que significa que tienes cierto tiempo para iniciar y dejar tu marca en el mundo. Este es tu momento, no lo pierdas. Encuentra algo que te guste y hazlo, así es como empiezan los verdaderos emprendedores.

Se Quedó Sin Trabajo y Decidió Lanzarse por Cuenta Propia

El 2008 fue el año de quiebre. La universidad no lo motivaba, se quedó sin trabajo y decidió lanzarse por cuenta propia. En ese entonces Apple liberó el kit de desarrollo de software para crear

aplicaciones para iPhone, y Juan Manuel Abrigo (34) supo que quería ser parte de ese gran cambio que se estaba gestando. Hoy, Lateral View, la empresa que fundó con dos socios, factura US$ 2 millones por año, tiene 30 empleados y oficinas en Mar del Plata, Los Ángeles y Barcelona.
"Tratamos de hacer una compañía que funcione sin importar las reglas que tenga el país y que cambian todo el tiempo. No nos afecta la ubicación", destaca.

Los comienzos no fueron fáciles. Tenía una computadora vieja y le pidió a un amigo ayuda para comprar un iPad y una Mac. Cuando salió del comercio, en la parada del colectivo, le quisieron robar. Forcejeó y evitó que le quitaran la mochila, donde tenía todas sus pertenencias. "Para mí fue una señal. Supe a partir de ahí que cualquier cosa mala que pasara, no importaba, que los pensamientos siempre tenían que ser positivos y para adelante", dice.