(VALORES) Reflexión Corta


  1. Fe: Tengamos fe creyendo en nosotros mismos. Dejemos de pensar en el ojalá o en el tal vez. Tengamos la seguridad de que hacemos lo correcto. Inculquemos y desarrollemos la fe en nuestros semejantes.
  2. Lealtad: Dejemos los juegos. Seamos leales en todos los roles de la vida. En la Empresa perdonamos todo menos la deslealtad y la falta de voluntad.
  3. Respeto: A la opinión de los demás. No ridiculicemos ni nos burlemos de los males y la ignorancia ajenos. Ayudemos.
  4. Responsabilidad: Asumamos los compromisos. Mantengamos el honor y la palabra dada en pensamiento y acción.
  5. Honestidad: No pongamos pretextos o engañemos a los clientes y compañeros de trabajo.
  6. Justicia: Equidad en el trato, no favoritismos. Tratar a todos igual.
  7. Cortesía: Fundamental en nuestro tipo de negocio y que embellece al que le da y gusta al que la recibe.
  8. Rapidez: En el servicio y en la acción, manteniendo siempre la calidad.
  9. Iniciativa: Que forma parte del que piensa y busca las soluciones.
  10. Amistad: Crea un ambiente de trabajo favorable sin romper las jerarquías y el orden.
  11. Nacionalismo: Estamos en México y trabajamos por un mejor país para legar un futuro más promisorio.
La metodología para difundir esta filosofía ha sido a través de la integración de un centro educacional, en el cual se contemplan programas de capacitación de cultura corporativa, independientemente de los programas de capacitación técnica especializa.
Resulta difícil aceptar que la capacitación filosófica sea el detonador básico para promover la productividad en las empresas, ya que normalmente indexamos nuestro razonamiento de costo-beneficio, directamente a los programas de especialización y nos resulta inaceptable el estructurar el tiempo productivo en filosofar.
El director de McDonald´s menciona que si por cada vez que se han repetido a su personal la filosofía de su empresa se produjera un ladrillo, se podría hacer un puente entre América y Europa, mismo que han tendido ¡pero con hamburguesas! Lo cual hace evidente la importancia que le han dado a este concepto en esa corporación.
Si partimos del principio de que la filosofía corporativa es la base para el éxito de toda organización, esta debe prepararse tanto para su definición como para la inmersión de todo el personal en la misma.
En síntesis, el primer paso consiste en que el director revise su actual filosofía corporativa que desea se implante en su empresa y los valores espirituales que deben marcar la pauta para todas las acciones que en la misma se desarrollen.
En nuestro medio empresarial es común escuchar cómo los ejecutivos y trabajadores cambian de una empresa a otra, movidos fundamentalmente por un interés económico; a este respecto me permití cuestionar al maestro Hirotaka Takeuchi, de la Universidad de Harvard, para encontrar una explicación de este fenómeno y creo que el resultado a mí cuestionamiento nos puede dar información muy valiosa para ubicar este importante tema en los objetivos de orden superior. El maestro Takeuchi me señalaba que normalmente los empleados se llegan a convertir en auténticos mercenarios, es decir, se van con aquél que mejor les paga, puesto que la empresa no les ofrece absolutamente nada que no sea una retribución de tipo económico: también resulta sorprendente observar que hay empleados que pertenecen a determinada organización, y que por más dinero que les ofrezcan no son capaces de dejarla; creo que si hacemos un análisis profundo de las organizaciones a la que pertenecen estos dos tipos de trabajadores encontraremos los motivos de sus diferencias. En el primer caso el trabajador solamente encuentra una retribución equitativa en el orden económico a cambio de su trabajo, pero parece ser que no encuentra nada más que justifique quedarse en la empresa, ya que considera que no le ha dado absolutamente nada que no sea lo justo a cambio de su trabajo; pero en el segundo caso encontramos que el trabajador siente una atracción natural hacia la empresa y no solamente llega a sentir cariño y arraigo en su organización, ¿entonces que le dio esa organización?, ¿qué le dan las empresas de excelencia a sus trabajadores, que hacen que permanezcan toda la vida con ellos? Ahí radican precisamente los objetivos de orden superior.
Grandes empresas como: IBM, Matsushita, etc., son empresas que se han preocupado fundamentalmente en desarrollar un producto sobre la base de un objetivo que no sólo produce utilidades, ventas o cuotas de producción, sino sobre un concepto de filosofía de servicio social a la humanidad. El señor Matsushita, en la gran depresión de los años veinte en Japón, se cuestionaba por qué los templos tenían tanta gente y por qué las empresas no; la gran respuesta es que todas las religiones ofrecen al hombre básicamente una gran opción: la trascendencia, todos los seres humanos buscamos en esta vida el poder trascender y las religiones son el camino para lograrlo, por lo tanto éstas han acaparado el monopolio espiritual del hombre. ¿Pero, acaso la necesidad espiritual no es una necesidad universal? Todos los seres humanos tenemos la necesidad de realizarnos, de ser algo en la vida y de trascender.