LIDERES DE EXCELENCIA : Una Nueva Generación


El mundo requiere de una nueva generación de líderes que acepten los retos de nuestro tiempo para hacer surgir al ser humano en armonía y fraternidad, sin divisiones y guerras fratricidas, que den oportunidad a todos los seres a su pleno desarrollo y realización.
Líderes que reconozcan que todos los seres humanos, sin importar raza o nacionalidad, tienen el mismo derecho a la dignidad y el respeto.

Líderes que sustenten la libertad y su sentido responsable, como él único marco de realización y entiendan que coartarla o limitarla en alguna forma, es la mayor degradación que puede sufrir el ser humano.
Líderes que promuevan la riqueza como resultado de la acumulación del trabajo arduo y honesto, que permita su pleno desarrollo y promueva su distribución justa y equitativa.
Líderes que impulsen la educación universal como medio de la realización plena del ser, respetando los valores fundamentales para que todos los seres humanos tengan oportunidad de ser inteligentes y elegir libremente su destino.
Líderes que no estén atados a su pasado, que sean capaces de perdonarse a sí mismos y a los demás y sin ataduras se lancen a dirigir su presente, conscientes de sus circunstancias, enfrenten los desafíos y estén decididos a inventar el futuro.
Líderes que comprendan que la preservación de la naturaleza es una responsabilidad universal y que el planeta que habitamos es patrimonio de la humanidad.
Líderes que salgan al rescate de los desposeído y luchando con una decisión total, enfrenten a los depredadores de la humanidad, atacando las causas y aliviando generosamente sus efectos.
Líderes que se propongan hacer crecer el espíritu del hombre, ejerciendo sus facultades de creatividad, amor y generosidad, forjando un mundo más humano.
Líderes que paguen su colegiatura generacional conscientes que la humanidad evoluciona gracias a aquellos que han cumplido su misión histórica y nos han dado lo mejor en su tiempo, trascendiendo en la genética de las futuras generaciones.
Líderes conscientes de su misión histórica, que hereden un mundo superior y contribuyan con su esfuerzo sublime y sin límites a la creación de Dios.