Nuestra MARCA PERSONAL


Los productos y servicios se posicionan en nuestras mentes por su calidad y por el servicio, a tal grado que inconscientemente los elegimos; sin lugar a dudas, aquellos que se han sustentado en la ética —cumpliendo con lo que su publicidad y promoción nos han ofrecido—, valor que garantiza su presencia y permanencia en los mercados que hoy más que nunca son más competitivos.

Construir una marca triunfadora, metafóricamente, es el equivalente a construir nuestra propia marca como persona: el prestigio o desprestigio con la que los demás nos identifican; de ahí el aforismo popular “haz fama y échate a dormir”, con la diferencia notable que si nuestra marca es altamente reconocida por su calidad, si dejamos de hacer lo que se espera de nosotros, si nos detenemos dejando de practicar los valores que nos otorgaron tal distinción, entonces, empezamos a retroceder.

El cuestionamiento crucial es que cada uno, a nivel personal, tenemos que resolver: ¿cuál es la característica dominante que deseamos nos reconozcan los demás? Que nuestro nombre sea un equivalente absoluto, ya sea por nuestra calidez, capacidad de servicio, creatividad, lealtad, entusiasmo, responsabilidad, generosidad. En la vida, si deseamos triunfar, tenemos que elegir los valores con los cuales vivir; así como también quienes sustentaron prestigio de deshonestos, ladrones, mentirosos, asesinos, perversos, han hecho de los antivalores su brújula existencial. Nuestra marca personal es el sello que nos identifica en la vida; como en el mundo empresarial en donde nuestra calidad humana y capacidad de servicio que prestamos nos posicionan en la mente de los demás.

Hoy más que nunca necesitamos seres que sean testimonio viviente de valores, sin importar las metas que cada uno desea lograr; es finalmente decidir a dónde queremos llegar. Y es indiscutible: han quedado para siempre en la memoria universal las marcas de los líderes que nos han heredado un mundo mejor y, desafortunadamente, también de aquellos que nos han hecho retroceder sumergiéndonos en vacíos marcados por el dolor y el asesinato.

Los líderes que han vivido marcando a los demás, impulsando la evolución del ser humano: maestros ascendiendo a sus alumnos; científicos que nos han marcado aliviando nuestro dolor, dándonos la posibilidad de vivir más y mejor; el líder que ha rescatado a un niño, a un joven de la droga, consolando a los desahuciados, acompañando a quienes viven en la soledad; son líderes que su marca quedará por siempre, su misión fue, es y será la marca que permanecerá trascendiendo a su existir.

Decídete a que tu nombre sea la mejor marca que haya existido y sea tu epitafio el sinónimo que caracterizó tu existir. Respalda tu marca con el valor universal del amor.

Compártelo --> www.HaciaLaCima.com

---------------
Miguel Angel Cornejo, conferencista Internacional, especialista en liderazgo, alta dirección y productividad. Autor de numeras publicaciones.