EL Éxito y Fracaso de la MicroEmpresa


¿Es la microempresa una alternativa frente a la falta de oportunidades laborales? En principio la respuesta es sí, pero no debe surgir de la improvisación, necesita ideas nuevas, emprendedores capacitados, y de políticas que la fomenten y beneficien.
El microemprendedor se enfrenta a una serie de dificultades: la falta de capital, obstáculos para el acceso al crédito, la incertidumbre del entorno, la morosidad de los deudores, inconvenientes para cumplir con las obligaciones impositivas y para la fijación de precios competitivos entre otras. Estos hechos no pueden ser sobrellevados con improvisación. Es necesario capacitarse, acudir a las cámaras en búsqueda de asociaciones o nuevas oportunidades, estar atento a las señales del mercado y anticiparse a los cambios innovando permanentemente para ofrecer al cliente aquello que necesita.
Con respecto a la dificultad para competir con las grandes empresas, un punto que juega a favor del microemprendedor es el servicio personalizado que puede brindar a pequeños segmentos de mercado con necesidades bien diferenciadas y que generalmente no pueden ser atendidos por los “gigantes”. Es importante dedicar atención a las cuatro “P” del marketing: Un producto innovador pensado a la medida de nuestros clientes, apuntar a una plaza o segmento de mercado bien delimitado, contar con precios acordes a la demanda y políticas de promoción de bajo costo y alto impacto.
Para sobrellevar las dificultades financieras, es necesario calcular muy bien los costos, evitando “cerrar los ojos” a todo lo que pueda impactar: stocks innecesarios, costos financieros que ocasiona el incumplimiento de los plazos de los clientes, y hacer un uso racional de los recursos. Para suplir la falta de capital, convendría considerar las líneas de crédito que ofrecen algunas instituciones para las pequeñas empresas.
La microempresa es un gran desafío, pero como todo esfuerzo, tiene también sus recompensas.


Autor:Graciela D. de Fischer