Razones por las que FRACASAN las empresas

“Para triunfar, la gente primero debe fracasar” aseguró la empresaria y escritora Suzanne Lucas, explicando por qué, a su parecer –y el de la mayoría-, el fracaso es el secreto del éxito. La premisa, algo fatalista, parece ser bien recibida por los empresarios con experiencia, lo que es natural si pensamos que la mayoría de ellos, en mayor por menor grado, han vivido en carne propia el fracaso.

Pero, ¿qué queda para aquellos que recién inician su carrera profesional? ¿Es cierto que para triunfar debemos primero aprender de nuestras caídas? ¿Por qué no aprender de los errores ajenos para no repetirlos?

Si bien de los momentos de crisis es donde más aprendes, muchos olvidan el lado amargo del asunto: resulta increíblemente doloroso, dañando tu orgullo, tus ganas y también tu economía.

Tal vez, si “sólo” se tratase de pérdida emocional, no habría tanto problema, pero hay personas que invierten grandes cantidades de dinero, en proyectos que terminan en la basura. Eso es justamente lo que se debe evitar.

Afortunadamente para todos, el fracaso no es la única clave para el éxito. Además de vivencias como la de Steve Jobs, que fue despedido de la propia empresa que fundó y que después de varios años pudo ser reconocido, existen también ejemplos de empresarios que dieron con el negocio preciso, sin necesidad de sufrir martirios antes de eso.

Ellos te dicen que es posible triunfar sin sufrir grandes fracasos. Para lograrlo debes evitar caer en aquellos errores en los que todos caen. Estos son:

1. Negocio sencillo


Por lo general aquellos negocios que son sencillos de realizar, tendrán una mayor competencia en el futuro y, por tanto, contará con mayores posibilidades de fracasar. Por ejemplo, cualquier persona puede construir un sitio de comercio electrónico; resulta muy fácil para alguien de mediano conocimiento en el mundo online. Por lo mismo, la competencia se ha multiplicado por diez.

Las empresas que son fáciles de introducir, por lo general se amortizan durante las primeras etapas de la nueva industria, luego la competencia disminuye las posibilidades de terminar con éxito.
Lo difícil, generalmente, se transforma en el mejor camino, pues sólo algunos se atreverán a caminarlo contigo.
2. No contar con un valor agregado
FedEx introdujo la velocidad en un terreno donde no existía; eBay pensó que los compradores no necesariamente tenían que tocar lo que compraban y preferían hacerlo desde la comodidad de su casa. Según los empresarios con mayor experiencia, no importa si un segmento está colapsado, sobrepoblado, o la tendencia indica que va a la baja, pues si tú cuentas con una característica que lo renueve y te separe del resto, tendrás éxito.
3. Preferir el networking en redes sociales ante el tradicional
La construcción de una red de amigos y conexiones en las comunidades virtuales sin duda puede ser útil. Pero si pierdes tu trabajo o si necesitas financiamiento, tus seguidores de Twitter no abrirán su chequera para ayudarte. Sólo tu vieja red de conexiones personales te recogerá cuando estás cayendo. Los amigos de Facebook pueden apoyarte en cierta forma, pero son las conexiones reales las que realmente te ayudarán a surgir.
4. Hacer caso omiso a las señales
Imagina que hay un edificio en la ciudad que ha albergado a cuatro o cinco restaurantes diferentes en los últimos años: el restaurante italiano falló, otro renueva la decoración, pero tampoco funciona, así el ciclo se repite una y otra vez. Cada uno de estos empresarios asume de antemano que su empresa será diferente, haciendo caso omiso de problemas fundamentales como la ubicación, disponibilidad de estacionamiento, tráfico, potencial del mercado, entre otros.
Si otros han fracasado, debes entender por qué, y luego determinar los pasos que debes tomar para asegurarte el éxito.
5. Confundir un consejo con conocimiento real
Digamos que tienes una idea. Le preguntas a un amigo, pero él te dice: "No, yo no haría eso", y terminas por desanimarte. Eso no debe pasarte; haz más preguntas, averigua por qué la inversión es tan alta, qué elementos puedes dejar de lado al comienzo, cómo puedes adquirir instalaciones o comprar el equipo.
Con el tiempo aprenderás una de dos cosas: o descubres que tu amigo no tiene idea sobre el negocio y su consejo no sirve para nada, o necesitarás mayor financiamiento. Nunca pidas un consejo a menos que estés dispuesto a hacer muchas preguntas.
6. Negocios secretos
Es común que varias veces al mes alguien te diga: "Tengo una gran idea de negocio, no te puedo decir ahora de qué se trata, pero vas a ver que será impresionante" ¿Por qué el secreto? ¿Tiene miedo a que alguien robe su idea? A decir verdad, las ideas son una "moneda de diez centavos" en la práctica; la ejecución lo es todo.
La mayoría de las personas mantiene sus ideas en secreto, simplemente porque no quieren escuchar opiniones opuestas, ya que éstas arruinan el sueño. Si tus ideas no sobreviven a la opinión de otros, no son las grandes ideas.
7. Decisiones objetivas
Más de una vez escuchamos que amigos estudian ciertas carreras por razones anexas al quehacer profesional. Por ejemplo, una persona que opte por ser profesor universitario porque le gustan las oficinas de la facultad. No le gusta enseñar, ni las políticas educativas, ni relacionarse con jóvenes. Otros eligen trabajos porque les gustan los beneficios que entregan a sus trabajadores.

Hay mucha gente que acepta empleos o decide iniciar un negocio por razones de poco peso. Sin embargo, las oficinas y los bonos rápidamente pierden su importancia, cuando no te gusta lo que haces. www.HaciaLaCima.com