2.3. Dominio personal

2.3. Dominio personal de la serie: "Como resolver conflictos"

Dominio personal implica un conocimiento profundo y real de nuestras posibilidades y
limitaciones que permite entender lo que realmente queremos y a tratar de alcanzarlo. Esta actitud personal es fundamental en la solución de problemas. Para entender mejor el significado del dominio personal en la visión y estrategia con que afrontamos los problemas es preciso conocer:

a) Visión personal
La visión personal es el conjunto de metas intrínsecas (metas de autodesarrollo o perfeccionamiento personal o profesional) que guían nuestra conducta.

La capacidad para concentrarse en metas intrínsecas relevantes, no sólo en metas secundarias
(obtener más prestigio, más dinero, una casa mejor etc.), es una piedra angular del dominio personal.

Pero visión no es lo mismo que propósito. Porque puede que tengamos una visión muy clara de lo
que pretendemos alcanzar pero no un propósito real y bien definido para obtenerlo. Clarificar la visión no es uno de los aspectos más fáciles del dominio personal. Enfrentar la realidad es para muchos un desafío más dificultoso. Esto significa reflexionar sobre la raíz de lo que realmente queremos.

Ejemplo: Quiero una casa en el campo. ¿Por qué quiero una casa en el campo?. Por que me
permitirá disfrutar más de mi tiempo y de mi familia. Lo que realmente queremos en este caso es disfrutar de nuestro tiempo y de nuestra familia, y puede que estemos frustrados porque no
conseguimos esa casa ideal, pero si lo que realmente queremos es disfrutar de nuestro tiempo y
nuestra familia sí podemos hacer cosas para lograrlo.

b) Sostener la tensión creativa

Tenemos una dolorosa conciencia de la brecha entre nuestra visión y la realidad. Pero la brecha entre la visión y la realidad es también una fuente de energía. Si no hubiera brecha, no habría necesidad de una acción para moverse hacia la visión. La brecha es fuente de energía creativa.
Llamamos a esta brecha tensión creativa. La tensión creativa:

No implica ninguna sensación en especial, aunque pueda asociarse a estados de estrés o
ansiedad Es la fuerza que entra en juego en cuanto reconocemos una visión que está reñida con la
realidad actual.

Ejemplo: deseamos conseguir una categoría profesional mayor pero percibimos una realidad
empresarial muy difícil para lograrla.

La influencia de las emociones (complejos de inferioridad especialmente) pueden llevarnos a rebajar nuestra visión. Es decir, sacrificar el concepto que tenemos de nosotros mismos y renunciar a lo que queremos.

No importa lo que la visión es, sino lo que la visión logra. Las gentes realmente creativas usan la
brecha entre la visión y la realidad actual para generar energías para el cambio.

El dominio de la tensión creativa transforma el modo en que enfocamos el “fracaso”. El fracaso es una oportunidad para aprender: acerca de imágenes inexactas de la realidad actual, acerca de estrategias que no funcionan como esperábamos, acerca de la nitidez de la visión. Los fracasos no testimonian nuestra falta de valía o nuestra impotencia.

El dominio de la tensión creativa conduce a un cambio fundamental en nuestra actitud ante la
realidad. La realidad actual deja de ser un enemigo para transformarse en un aliado. Una visión
precisa y penetrante de la realidad actual es tan importante como una visión nítida. Si la primera
opción en la búsqueda del dominio personal es la fidelidad a nuestra visión, la segunda opción
fundamental es el compromiso con la verdad.

La persona genuinamente creativa sabe que toda creación se logra trabajando con restricciones. Sin restricciones no hay creación.

c) “Conflicto estructural”: el poder de la impotencia
Prácticamente todos tenemos “la creencia dominante de que no podemos cumplir nuestros deseos”.

Muchos abrigamos un par de creencias contradictorias que limitan nuestra capacidad para crear o que de veras deseamos.

· La creencia en nuestra impotencia, nuestra incapacidad para concretar las cosas que nos
interesan.
· La otra creencia se centra en nuestra indignidad: no merecemos lo que realmente deseamos.
Estas creencias originan el “conflicto estructural” que provoca que nos alejemos de aquello
que nos interesa.

Las estrategias para afrontar este conflicto son:
· Rebajar nuestra visión: centrarnos en aquello que queramos de verdad y que más
posibilidades de alcanzar tenemos.
· Afrontar el conflicto: prepararnos para cambiar el modo en que buscamos las cosas sin
frustrarnos.
· Fuerza de voluntad: empeño y constancia para conseguir lo que pretendemos.
d) Compromiso con la verdad
Podemos comenzar con una simplísima pero profunda estrategia para afrontar el conflicto estructural: decir la verdad.

El compromiso con la verdad significa empeño para explorar las maneras en que nos limitamos o
nos engañamos, impidiéndonos ver lo que existe, y para desafiar continuamente nuestras teorías
acerca de por qué las cosas son como son.

Somos prisioneros de estructuras de las que no somos conscientes. Una vez que podemos verlas y designarlas, ya no tienen el mismo poder. Esto ocurre tanto en los individuos como en las
organizaciones.

e) Usando el subconsciente, o no es necesario entender todo Uno de los aspectos más fascinantes de las personas con alto nivel de dominio personal es su aptitud para realizar tareas extraordinariamente complejas con gracia y facilidad. Todos hemos dominado un
vasto repertorio de tareas “adiestrando” el subconsciente.: Una vez aprendidas, resultan tan
automáticas, tan “subconscientes”, que ni siquiera notamos que las estamos realizando. Pero la
mayoría de nosotros jamás reflexionó sobre cómo dominamos estas aptitudes y cómo podríamos
continuar desarrollando una relación cada vez más honda entre nuestra conciencia normal y el
subconsciente. Aun así, son cuestiones de suma importancia para la disciplina del dominio personal.

Por ello las personas comprometidas con el desarrollo continuo del dominio personal practican alguna forma de “meditación”. Más aún, la gente con altos niveles de dominio personal tiene maneras de dirigir su concentración.

Concentrarse en el resultado deseado es una habilidad. Para la mayoría de nosotros no resulta fácil al principio, y se requiere tiempo y paciencia para desarrollarla. Debemos tratar de aprender a separar lo que deseamos de aquello que creemos necesitar para alcanzarlo.

Un útil ejercicio inicial para aprender a concentrarse con claridad en los resultados deseados consiste en tomas una meta o aspecto de nuestra visión. Primero imaginemos que esa meta se ha alcanzado.

Entonces nos preguntamos: “Si de veras tuviera esto, ¿qué me daría?” A menudo la gente descubre que la respuesta a esa pregunta revela deseos más profundos” detrás de la meta. El compromiso con la verdad también es importante para desarrollar comunicación con el subconsciente. Engañarnos a nosotros mismos sobre la realidad impide al subconsciente tener información precisa acerca de dónde estamos respecto de nuestra visión. El principio de la tensión creativa reconoce que el subconsciente opera con mayor eficacia cuando se concentra claramente en nuestra visión y nuestra realidad actual. El arte de trabajar eficazmente con el subconsciente incorpora muchas técnicas. Un modo eficaz de concentrar el subconsciente es a través de las imágenes y la visualización. [índice: "Cómo resolver conflictos"]