Los modelos MENTALES


"Los modelos mentales son una
combinación de actitudes, valores y
creencias que constituyen las profundas
imágenes internas que tenemos acerca
del funcionamiento del mundo, imágenes
que nos limitan a modos automáticos de
pensar y actuar".

Nuestros “modelos mentales” no sólo determinan el modo de interpretar el mundo, sino el modo de actuar. “Aunque las personas no (siempre) se comportan en congruencia con las teorías que abrazan (lo que dicen), sí se comportan en congruencia con sus teorías - en uso (los modelos mentales)”. ¿Por qué los modelos mentales son tan poderosos para afectar lo que hacemos? en parte porque afectan lo que vemos, es decir porque determinan la forma
en que percibimos la realidad.
El problema de los modelos mentales no radica en que sean atinados o erróneos. Por
definición, todos los modelos son simplificaciones. El problema surge cuando los modelos
mentales son tácticos, cuando existen por debajo del nivel de la conciencia.
Las principales limitaciones de utilizar rígidos modelos mentales son:
• Nos impide pensar de forma sistémica ya que sólo percibimos parte de la realidad
del problema.
• Impiden el aprendizaje y fomentan los errores de solución: estancándonos en
prácticas anticuadas.
El funcionamiento de nuestros modelos mentales ha sido descrito por Peter Senge a través
de la “escalera de inferencias”:
Vivimos en un mundo de creencias que se autogeneran y no se cuestionan.
Adoptamos esas creencias porque se basan en conclusiones sobre hechos observables y en
nuestra experiencia sobre el pasado.
Nuestra capacidad para lograr los resultados esperados se encuentra limitada por nuestra
convicción de:
• Nuestras creencias son la verdad
• La verdad es evidente
• Nuestras creencias se basan en datos reales
• Los datos que seleccionamos son los datos reales
Este conjunto de suposiciones forma nuestra “escalera de inferencias” que determina nuestra
estrategia en la solución de problemas.
En el siguiente gráfico podemos observar cómo funciona esta escalera de inferencias en
nuestra actuación.
Ejemplo: “Marta, no estoy contento con tu trabajo”, dice el jefe. El jefe trata mal a Marta. El
jefe piensa que el trabajo de Marta es inaceptable.
Se ensaña con Marta porque es mujer. Este jefe no debería supervisar a Mujeres,
Este ejemplo supone un “Brinco de abstracción”.
Los brincos de abstracción ocurren cuando pasamos de las observaciones directas (“datos”
concretos) a generalizaciones no verificadas. Estos brincos obstaculizan el aprendizaje
porque se vuelven automáticos y ya no los volvemos a comprobar en sucesivas ocasiones en
que los utilicemos. La mera suposición se transforma en hecho. [índice: "Cómo resolver conflictos"]
> SÍGUENOS EN FACEBOOK<