[Factores Externos] El Contexto

2.1.El contexto

No solucionamos nuestros problemas ni tomamos decisiones al margen del entorno que nos rodea, sino que más bien éste determina en gran parte las soluciones que damos y las decisiones que tomamos habitualmente.

Ejemplo: en una organización en la que no existe libertad para la expresión de las ideas es muy posible que nuestras sugerencias sean poco creativas y que el hábito de no proponer soluciones nuevas nos obligue a tomar soluciones mecánicas y viejas.

Vamos a analizar con mayor detalle los principales aspectos del entorno que influyen en la toma de decisiones.

A. Influencia de la autoridad en la toma de decisiones La obediencia a la autoridad es sin duda uno de los condicionantes más importantes en la toma de decisiones empresariales. El experimento que a continuación detallamos refleja la influencia en nuestra conducta de la obediencia a los superiores: Esta obediencia, aparentemente a ciegas, supera a nuestra razón, a nuestros sentimientos e incluso, a nuestros valores. Contrariamente a nuestras expectativas, obedecemos a aquellas personas a las que se otorga cierta autoridad.

Se daba la posibilidad a un grupo de estudiantes de dar descargas eléctricas a otros compañeros pudiendo parar cuando el experimentador dijera “basta”. El 62% de los estudiantes terminó el proceso completo hasta que le dieron la orden de parar, incluso aunque los sujetos que recibían descargas gritasen de dolor.

En el mundo de las organizaciones, de la empresa y en el ámbito laboral a menudo se pueden observar este tipo de influencias. La opción más adecuada, en estos casos, es difuminar la presión de la autoridad, especialmente, cuando estemos inmersos en procesos de crítica, búsqueda de soluciones, procesos creativos, etc. En definitiva, en todas aquellas situaciones donde se requiera explorar opiniones distintas y definir alternativas de acción.

B. La presión de grupo

Como hemos visto en el apartado anterior una persona o un grupo de ellas puede influir sobre nuestra manera de actuar. Cuando pertenecemos a un grupo nos gusta ser aceptados por él. El deseo de aceptación puede hacernos susceptibles de conformarnos con las normas del grupo. Se sabe que los grupos ejercen fuertes presiones sobre sus integrantes para que cambien de actitud y conducta ajustándose así a la norma del grupo.

Cuando la opinión de un individuo sobre datos objetivos difiere considerablemente de la de otros miembros, siente una fuerte presión para modificar su opinión y ajustarse a la de los demás. Es decir, somos capaces de decir a lo blanco, negro, máxime si el grupo en el que nos encontramos inmersos es nuestro grupo de referencia.

Recuerda:, algunas veces, la presión del grupo puede resultar decisiva cuando tenemos que elegir una opción entre varias o dar nuestro punto de vista en una reunión. Permanece atento/a a este efecto y no te dejes llevar por la presión del grupo. Utiliza tu propia razón como punto de referencia.