El Pensamiento CREATIVO

De la misma forma que el pensamiento lógico es especialmente adecuado para argumentar y probar, el pensamiento Creativo es eficaz para producir ideas. La capacidad de generar alternativas, planteamientos nuevos o diferentes es un rasgo dominante.

El pensamiento Creativo produce ideas nuevas mediante:

La reestructuración de esquemas conceptuales: la intuición, “ver” interrelaciones entre los elementos de nuestro análisis (no sólo A+B, sino que A se interrelaciona con B).

Y la generación de otros esquemas conceptuales nuevos: la creatividad, alternativas o elementos nuevos para incorporar a nuestros análisis (no sólo A y B, sino A, B, C y X) Los rasgos más destacados de este tipo de pensamiento son:

· Flexible: No se empeña en una única solución. Si una solución no funciona, busca
otras alternativas.

· Espontáneo, fluido: Nace como un proceso natural y armónico. Las ideas surgen de
un terreno abonado por el trabajo y la reflexión.

· Original: En el trabajo artesanal cada pieza es diferente y lo que valoramos es
justamente la peculiaridad de esa pieza frente a las producciones en serie.

· Suspende el juicio: Primero piensa, imagina, fantasea, busca alternativas.

· Luego valora si cada idea es adecuada. Nos perdemos muchas ideas brillantes -
nuestras y de los demás- por desecharlas antes de tiempo, por juzgarlas
precipitadamente.

· Asume riesgos, no le asusta el cambio: El pensamiento Creativo no propone el
cambio por el cambio pero está abierto a él si resulta necesario.

· Libre: No funciona con normas. Utiliza determinadas estrategias y técnicas pero no
son reglas obligatorias. Las utiliza en la medida en que le ayudan.

· Heterodoxo: Se plantea qué ocurriría si las cosas fueran de otra manera. No
obstante, las ideas que produce el pensamiento Creativo deben ser aplicables y por lo
tanto compatibles con la ortodoxia, con las reglas de la organización en la que nos
movemos.

· Tolerante: Puesto que este pensamiento reivindica la libertad y no el sometimiento a
reglas, quiere decir que no es dogmático. Acepta cualquier idea y cualquier otro tipo
de pensamiento.

· Acepta la ambigüedad: Es capaz de soportar situaciones en las que las cosas no
están claras o los roles no están muy definidos. [índice: "Cómo resolver conflictos"]